Las Islas Galápagos se encuentran ubicadas en el Océano Pacífico a 972 km. de la costa continental del Ecuador, son formadas por 13 islas, en ellas se encuentran varios edificios volcánicos, los principales se encuentran ubicados en dos de las islas, que son: Isabela y Fernandina. En la isla Isabela se encuentran los volcanes Wolf, Darwin, Alcedo, Cerro Azul, Sierra Negra. En la isla Fernandina se encuentra el volcán con el mismo nombre.
Las Islas Galápagos son consideradas como una de las zonas volcánicas más activas del mundo, todas las islas son de origen volcánico y por lo menos en 8 de ellas sus volcanes han manifestado una intensa actividad durante el período histórico, especialmente en los volcanes de las islas Isabela y Fernandina.
Las frecuentes erupciones de los volcanes de Galápagos, por lo menos unas sesenta en el período histórico, se caracterizan por una actividad de tipo efusiva con la generación de grandes flujos de lava basáltica que se generan al interior de las calderas o a partir de extensas fisuras localizadas en los flancos de los volcanes, en muchos casos llegando hasta el mar. Esta actividad, eventualmente puede poner en riesgo a la población o a las especies protegidas.
El Instituto Geofísico ha instalado y opera una Red Sísmica de seis estaciones en el Archipiélago desde 1996, aunque la misma estuvo fuera de operación durante el año 2004. Sin embargo, en los años 2003 y 2004 se han llevado a cabo misiones de monitoreo térmico y visual en los volcanes más activos y adicionalmente se efectúan permanentemente observaciones de los diferentes sensores disponibles en los satélites de la Red Mundial. Las características y actividades de los principales volcanes son las siguientes:
Alcedo:
Volcán con una altura de 1,128 m.s.n.m., Históricamente este volcán registra una erupción en el flanco SE en las cercanías de Cartago Bay en 1953, en los últimos años su actividad más notable ha sido el levantamiento del piso de la caldera medido a través del método de interferometría de radar (InSAR). Estos datos indican que entre junio de 1992 y noviembre de 1998, el piso de la caldera se levantó más de 85 cm. (Amelung et al, 2000).
Por otro lado, como resultado del monitoreo térmico se ha encontrado la presencia de una extensa zona de anomalía en el sector suroeste de la caldera, la misma que persiste en el año 2004 y además se ha podido observar a simple vista evidencias recientes de que continúa el levantamiento de este sector de la caldera. Las fumarolas ubicadas en la pared sur de la caldera son muy activas y son de carácter permanente. Se han efectuado dos campañas de monitoreo térmico, en marzo de 2003 y en marzo de 2004, con lo que se ha conseguido tener una base de datos para efectos comparativos.








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